||| Karmie Díaz |||

 

Alguna vez, mi vecino sufrió 5 picaduras de un mismo alacrán que estaba metido en sus pantalones (sí, ya lo sé, qué doloroso, pero afortunadamente solamente fue en las pantorrillas y manos). Él se sentía un héroe pues el alacrán le había hecho lo que el viento a Juárez, absolutamente nada. Y esa misma historia la he escuchado muchísimas de veces: “a mí los alacranes no me hacen”,  “el alacrán que me picó se murió”, “ya me han picado 3 alacranes y soy inmune al veneno” y así van las historias… seguramente tú que estás leyendo esto, ya te identificaste con alguna. Además de las personas con superpoderes anti alacránicos, existe un bonche más de remedios caseros que aseguran ser “100 por ciento efectivos” que van desde beber leche con ajo hasta comerse al alacrán mismo, todos ellos muy efectivos y que pueden salvarte la vida.

En México existen al menos 220 especies de alacranes conocidas y sí, ¡son un montón! Sin embargo y afortunadamente, solamente son 8 las especies que son en verdad peligrosas para el humano (Possani, 2005), sí, no todos los alacranes tienen un veneno tan potente como para causar daños al humano, por fortuna. Así que posiblemente los poderes anti-alacrán no existan del todo.

Vamos por partes, primero debemos aclarar que los alacranes no son insectos sino arácnidos que pertenecen al orden de los Escorpiones. Estos seres han habitado el planeta desde hace al menos 400 millones de años y han conquistado muchos ecosistemas en el globo terráqueo prefiriendo las zonas tropicales. En el país, la familia venenosa de los alacranes, habita en la vertiente del Pacífico y en los estados del Golfo de México los alacranes no son tan peligrosos. Morelos y por lo tanto Cuernavaca, se encuentra en uno de esos estados de los alacranes peligrosos, y que además presenta un mayor número de piquetes (alacranismo) por la cantidad de personas que vivimos en este hermoso lugar. Son 16 especies de escorpiones las que habitan en nuestro estado pero solamente son 2 las que son verdaderamente peligrosas para los humanos (Córdova y Francke, 2006). Eso quiere decir que si a ti te hizo nada el alacrán que te picó (como a mi vecino), es porque muy posiblemente, te picó alguna de las varias especies que no son tan venenosas, entonces más que ser inmune, tuviste suerte de toparte con los que son mayoría, los alacranes más inofensivos.

Pero… ¿cómo voy a saber si es peligro o no? Pues según uno de los expertos en el tema, el Dr. Lourival Domingos Possani, hay 3 factores para tomar en cuenta: 1) la zona geográfica: en Morelos sí hay chances de toparnos con uno de estos arácnidos; 2) el color: así es, entre más güero más venenoso, muy posiblemente sea más peligroso algunos presentan manchitas en el dorso dándole una decoración rayada; pero ojo, esta regla se rompe con el alacrán más peligroso de México que aunque es obscuro y medio rojizo, es el más ponzoñoso de todos y habita en Nayarit; y 3) características físicas: la “colita” del alacrán, es decir donde está el aguijón y las glándulas de veneno, en los que son peligrosos comúnmente esta colita es cilíndrica y en los no peligrosos es cuadrada; también los alacranes peligrosos con frecuencia presentan pinzas delgadas y largas mientras que los que tienen las pinzas más aparatosas pueden no significar peligro para los humanos.

A pesar de lo anterior, a veces en el pánico de ver un alacrán cerca de nosotros nuestra percepción se puede ver alterada y, como no tenemos punto de comparación en el momento, en realidad no sabemos qué tan güero es el güero o que tan delgadas son o no las pinzas.

Sobre los varios remedios caseros también te tengo infortunadas noticias y trataré de ser lo menos dura posible: no funcionan, punto. Pero… ¡a mí me picó uno y tomé ajo con leche y no me pasó nada! En efecto, anteriormente te mencioné que lo más probable es que tengas muy buena suerte y que no te hayas topado con el jefe de jefes de los alacranes y te haya picado uno menos venenoso por lo que la libraste triunfal. Además de lo anterior, hay otros factores que tomar en cuenta como el estado de salud y la edad de la persona, quizá el orificio donde sale el veneno del alacrán estaba tapado por lo que te hizo una picadura seca, o quizá él ya comió antes de picarte y usó el veneno en su presa y no en ti. Así que, insisto, tienes una suerte excepcional y el remedio, cualquiera que hayas tomado sólo fue un placebo por fortuna para ti. Justo gracias a los remedios caseros fallidos, se presentan las muertes por picadura pues “si funcionó antes, va a funcionar después” pero resulta que no todos tenemos tanta suerte y tratar un piquete de alacrán con un remedio casero podría significar la muerte para los infortunados, es literal una ruleta rusa.

Por lo anterior, y debido a que Cuernavaca se encuentra dentro de la distribución natural de los alacranes más ponzoñosos, lo que te recomiendo es que después de cualquier picadura, asistas a tu clínica más cercana. Quizá sí, toma tu leche con ajo, ponte la pomada de hierbas mágicas y cómete al alacrán, pero inmediatamente atiéndete. Gracias a los grandes avances de investigadores mexicanos, actualmente contamos con antivenenos que facilitan la amarga experiencia de una picadura además de que nos pueden salvar la vida. Yo preferiría no apostarle ni a mi suerte ni a la de mis familiares y atenderme lo más pronto posible ya que esa podría ser la diferencia entre seguir existiendo o no.

 

 

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